Los estudiantes del CCC participan, al menos una vez en su vida estudiantil, en un proyecto misionero. Esta es una oportunidad de conocer más de cerca la realidad de una comunidad o medio de comunicación en particular y poner en práctica los conocimientos adquiridos.
Una radioemisora cristiana ubicada en algún pueblo remoto, una estación de televisión de provincia, una iglesia en sitios apartados, por ejemplo, han sido beneficiados por estos proyectos misioneros. Los jóvenes del CCC preparan talleres de locución, producción o manejo de equipos, para contribuir con entrenamiento a las personas que normalmente cumplen esas funciones de manera empírica. Además, participan en programas en vivo, hacen reportajes, entrevistas, preparan eventos, etc. Es un tiempo único en el que pueden descubrir de manera vivencial las múltiples necesidades que su carrera puede atender en el presente y futuro.
ESTUDIANTES REALIZAN PROYECTO MISIONERO EN LOJA
Agosto 2007
El grupo de estudiantes promovidos al tercer nivel cumplió con el requisito del proyecto misionero en Loja, este agosto. Las actividades fueron coordinadas con el pastor David Martínez, de la Misión SIM, en la radio “Ondas de Esperanza” y en la población de Gonzanamá.
En la emisora los estudiantes concentraron sus actividades en la enseñanza y la producción. Con el acompañamiento de los profesores Germán Carvajal y Mauricio Carpio, trabajaron básicamente en tres áreas: asesoría a las producciones locales, producción de identificaciones para la estación y un taller de locución.
Los estudiantes participaron con los productores de programas que son transmitidos en vivo: una radiorevista matinal, un programa juvenil vespertino, una radiorevista infantil de fin de semana y en la programación general de la emisora. Las asesorías estuvieron encaminadas a mejorar la calidad de los programas tanto en su forma como en su contenido.
El taller de locución tuvo una acogida extraordinaria. Alrededor de 60 personas de distintas edades asistieron todas las noches para recibir información que les ayudará a mejorar su locución.
El grupo que permaneció en Gonzanamá, a hora y media de Loja, se enfocó en una labor de campo de evangelismo y discipulado a los más pequeños de la comunidad. Sus actividades también incluyeron pequeñas “mingas,” arreglos de las instalaciones y preparación de material didáctico. Con este aporte pudieron conocer de cerca la labor de los misioneros en esa localidad y saborear el trabajo cotidiano de servicio a los más necesitados.
Tanto la familia Martínez, como la gente de Loja se mostraron amables con el grupo del CCC. Les invitaron a sus casas, les llevaron a conocer su ciudad y les incluyeron en sus actividades.
Algunas impresiones personales:
“…fue una excelente experiencia ya que en este viaje pude poner a prueba todo lo que había aprendido en estos dos años en el CCC…” Nathaly Ortega
“Realmente para mí ha sido de gran bendición el poder servir de corazón a gente que está dispuesta a anunciar el evangelio, y qué mejor si cuentan con un medio de comunicación como es la radio, para difundirlo.” Tatiana Guerrero
“…ha sido una de las mejores experiencias que he vivido como comunicador. Compartimos con personas que aman realmente al Señor y están dispuestos a hacer cosas por Él sin mirar obstáculos o limitaciones, o mejor aún, sin esperar nada a cambio. Personas, siervos de Dios que aman la comunicación, así como la radio y la televisión. Gente dispuesta a aprender.” Josué López
“En sí, fue una gran experiencia, aprendimos y enseñamos mucho, hicimos varios amigos y estrechamos lazos entre los compañeros trabajando juntos.” Santiago Aguilar
“…aprendí algo importante: cuando uno se apasiona por algo debe hacerlo bien, sin tener límites de tiempo o de dinero.” Cecilia Chávez
“En lo personal ha sido una experiencia muy enriquecedora para mi vida, pues pude ver cómo el Señor usa todos los dones y talentos para llegar a quienes buscan conocer al Dios verdadero…” Isabel Terneus
“…una gran experiencia para mí el haber podido estar en ese lugar compartiendo conocimiento… lo sabré valorar por el resto de mi vida.” Graciela Tulcanaza